Buenos días, buenas tardes, buenas noches.
Un símbolo que se mantuvo como estampa de los últimos treinta años de la historia argentina, fue el pañuelo que acompaña desde el 7 de octubre de 1977, a cada una de las Madres de Plaza de Mayo.
Como escudo y espada ante los atropellos, ataques e indiferencia de algunos sectores de la sociedad, este signo de inconfundible referencia, es el arma que logró, a pesar del paso del tiempo, que hoy se juzgue a los responsables y participes de la última dictadura militar y, que los centros clandestinos de detención se transformen en centros de Memoria.
Y así como el pañuelo permanece como una insignia inalterable de búsqueda de verdad y justicia, la ESMA que fue un ícono de aquel fatídico proceso, desde el pasado lunes pasó a ser un Espacio para la Memoria y la promoción de los Derechos Humanos.
Algunos dan vueltas...otros se organizan:
Mientras tanto, aunque el presidente Néstor Kirchner y su par uruguayo Tabaré Vázquez no lograron ponerse de acuerdo para encontrar una solución al conflicto por las pasteras, los que si supieron organizarse, fueron los ambientalistas argentinos y uruguayos, que el próximo domingo en Nueva Palmira, Uruguay, crearán junto con 55 organizaciones sociales, ONGs, ciudadanos y productores de ambos países, la Asamblea Regional del río Uruguay, en rechazo a la instalación de Botnia, Ence y los posibles futuros emprendimientos pasteros en la región.
Hasta el próximo resumen.
Bs As Durito
Un pañuelo como bandera
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